La historia de Juan Ramírez de Lucas (1917-2010) suele contarse a través de su relación con Federico García Lorca. Sin embargo, su trayectoria como crítico de arte, escritor y defensor del patrimonio cultural revela una personalidad mucho más amplia. La correspondencia conservada en el Archivo de la Fundación Gregorio Prieto permite descubrir otra faceta de su vida: una profunda amistad con el pintor manchego que se prolongó durante décadas y dio lugar a numerosos proyectos artísticos e intelectuales.
En pocas palabras
Quién: Juan Ramírez de Lucas (Albacete, 1917 – Madrid, 2010), crítico de arte y periodista cultural en ABC, Pueblo, Gaceta Ilustrada y Arquitectura.
Relación con Gregorio Prieto: se conocieron en Madrid en 1936, presentados por Lorca, y se reencontraron hacia 1950. Desde entonces mantuvieron una amistad de más de cuatro décadas.
Proyectos comunes: la defensa de los molinos de viento de La Mancha y la exposición de dibujos de Prieto y Lorca en la Feria Mundial de Nueva York (1964-1965).
Dónde consultarlo: 37 cartas, 80 postales, y numerosas notas y escritos en el Archivo de la Fundación Gregorio Prieto.
Un encuentro en el Madrid de 1936

En la primavera de 1936, pocos meses antes del estallido de la Guerra Civil, Gregorio Prieto y Juan Ramírez de Lucas coincidieron en el ambiente cultural y teatral madrileño vinculado a Federico García Lorca.
Juan, que entonces tenía diecinueve años, conoció al poeta granadino en mayo de aquel año, durante los ensayos de Así que pasen cinco años, en el Club Teatral Anfistora, dirigido por Pura Maórtua de Ucelay. Fue el comienzo de una relación sentimental que quedaría trágicamente interrumpida por el asesinato de Federico, apenas unos meses después.
En sus memorias, publicadas por Seix Barral en octubre de 2026 con el título Recuerdos. Breve historia de un amor, Ramírez de Lucas evoca también su primer encuentro con Gregorio Prieto. Recuerda que fue el propio Lorca quien le presentó al pintor durante una de sus reuniones madrileñas.
Gregorio, por su parte, dejó constancia de aquellos días en un borrador manuscrito conservado en el Archivo de la Fundación. En él recuerda al joven Juan en el entorno teatral de Pura Ucelay y menciona otros encuentros ocasionales.
Fueron contactos breves. Después llegaron la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial y una prolongada separación.
El reencuentro se produjo de manera inesperada, alrededor de 1950, cuando ambos coincidieron en la madrileña calle de Goya. Gregorio recordaría que Juan lo saludó y que, en un primer momento, no consiguió reconocerlo.
Aquel episodio marcó el comienzo de una relación muy distinta de los encuentros juveniles: una amistad que acabaría ocupando un lugar destacado en la vida de ambos.
Una amistad que se hizo definitiva

En una carta fechada el 30 de mayo de 1957, Juan Ramírez de Lucas cuenta a Gregorio que, mientras ordenaba papeles antiguos, había encontrado una memoria autobiográfica escrita en 1945. Su lectura lo llevó a preguntarse qué había sido lo más importante de su vida desde entonces.
La respuesta se la comunica directamente al pintor:
La frase resulta especialmente reveladora por su sencillez. No habla de exposiciones, publicaciones ni éxitos profesionales, sino de una relación humana que Juan consideraba esencial en su propia biografía.
Gregorio compartía esa admiración. En sus notas a mano sobre Ramírez de Lucas, lo compara con Vicente Aleixandre y destaca su sencillez, humanidad y su total falta de vanidad. Para el pintor, estas cualidades eran fundamentales en una amistad que se considerase verdadera.
La correspondencia conservada en la Fundación Gregorio Prieto, formada por numerosas cartas, tarjetas postales y notas, permite seguir la evolución de ese vínculo. Sus páginas recogen viajes, proyectos, inquietudes personales, comentarios sobre exposiciones y consejos que revelan una gran confianza.
No se trataba, además, de una amistad construida únicamente sobre los elogios. Juan podía discrepar de Gregorio y hablarle con franqueza.
Por ejemplo, en abril de 1956, ante el desánimo del pintor por una inauguración que no había respondido a sus expectativas, Ramírez de Lucas reflexionaba sobre los riesgos de acostumbrarse al éxito y la necesidad de afrontar también los contratiempos con humildad.
Era la voz de alguien que conocía al artista, pero también a la persona. De hecho en el Archivo Gregorio Prieto se conserva una biografía inédita de Gregorio Prieto escrita por Juan Ramírez de Lucas.
Los molinos de viento: tradición y vanguardia
Uno de los capítulos más significativos de esta colaboración fue la defensa de los molinos de viento de La Mancha.

Para Gregorio Prieto, los molinos constituían mucho más que un motivo pictórico. Eran parte esencial del paisaje de su infancia y de su identidad manchega, pero también una expresión de su particular concepción de la modernidad. En sintonía con el neopopularismo de la Generación del 27, que encontró en las tradiciones y la cultura popular una fuente de renovación artística, Prieto reinterpretó el paisaje manchego a través de los lenguajes de vanguardia.
Su defensa de los molinos no respondía, por tanto, únicamente a la nostalgia por un mundo en desaparición, sino también a una voluntad de preservar y reivindicar un patrimonio que había sabido incorporar a su propio universo artístico.
Juan participó de manera activa en aquella empresa. Desde el periodismo y la gestión cultural contribuyó a difundir las iniciativas de conservación impulsadas por el pintor y colaboró en los proyectos vinculados a la Asociación de Amigos de los Molinos.
Su intervención fue mucho más allá del apoyo personal: puso sus conocimientos, su capacidad de comunicación y sus relaciones profesionales al servicio de aquella iniciativa entre lo patrimonial y lo quijotesco.
En una carta del 15 de junio de 1958, mientras ambos seguían imaginando nuevos proyectos relacionados con los molinos, Juan escribía:
La frase resume bien el entusiasmo compartido por dos hombres que entendían la cultura no solo como creación artística, sino también como compromiso con la memoria y la conservación del patrimonio.
Durante años, Juan siguió enviando a Gregorio postales de molinos de distintos lugares del mundo, pequeñas piezas de una colección compartida que hoy conserva el Archivo de la Fundación.
Juan Ramírez de Lucas, un intelectual con voz propia
Aunque hoy su nombre aparece frecuentemente asociado a Federico García Lorca, Juan Ramírez de Lucas desarrolló una extensa actividad como crítico de arte, escritor, ensayista y periodista cultural.
Colaboró en publicaciones como ABC, Pueblo, Gaceta Ilustrada y Arquitectura, y dedicó numerosos estudios, conferencias y artículos a la historia del arte y a los creadores de su tiempo.
Gregorio Prieto ocupó un lugar destacado en sus investigaciones. Ramírez de Lucas escribió sobre su pintura, sus dibujos, sus vínculos con la poesía y su particular universo artístico.

Entre los documentos conservados en el Archivo de la Fundación figura un interesante texto mecanografiado, titulado Cinematografía en la pintura de Gregorio Prieto, en el que Juan propone una lectura de la obra del pintor a través del lenguaje cinematográfico.
Su análisis se detiene en pinturas como Danza del espectro marinero, Sueño en la orilla, Homenaje a Rupert Brooke y Bronces y adelfas. En ellas identifica recursos visuales relacionados con los encuadres, las imágenes superpuestas, las perspectivas y la representación de los sueños.
Para Ramírez de Lucas, la modernidad de Gregorio no exigía abandonar la tradición clásica. Podía surgir precisamente del encuentro entre el legado artístico del pasado y nuevos lenguajes como el cine. Este ensayo muestra a un crítico atento a los procedimientos de la pintura, capaz de observar las obras desde una perspectiva personal y de construir una interpretación razonada.

Esa libertad de criterio también se notaba en su relación laboral con Gregorio. Juan aconsejaba sobre exposiciones, comentaba decisiones artísticas y colaboraba en publicaciones. El propio pintor solicitaba su opinión y valoraba sus escritos.
La amistad se convertía así en un espacio de intercambio intelectual, en el que el afecto personal convivía con el trabajo y la reflexión artística.
Federico García Lorca, una memoria compartida
La figura de Federico García Lorca estuvo presente en las trayectorias de ambos.
Gregorio Prieto había formado parte del círculo de artistas y escritores vinculados a la Generación del 27 y mantuvo una estrecha amistad con el poeta granadino. Tras su muerte, contribuyó a difundir su faceta como dibujante mediante publicaciones y proyectos expositivos.
Juan Ramírez de Lucas, por su parte, conservó durante décadas recuerdos y documentos relacionados con el poeta, así como la memoria de una relación sentimental que mantuvo en silencio durante buena parte de su vida.
La correspondencia entre Juan y Gregorio ofrece algunos testimonios especialmente reveladores de la confianza que existía entre ambos.
En una carta del 16 de septiembre de 1964, Gregorio cuenta a Juan que ha recibido la visita de Pura Ucelay y de su hija Margarita, y que han hablado cariñosamente de él. A continuación, escribe:
Christopher Maurer, en su introducción a Recuerdos. Breve historia de un amor, relaciona esta carta con el conocimiento que algunas personas del círculo más íntimo de Juan tenían de su relación con Federico García Lorca. Aunque Gregorio no menciona expresamente al poeta, sus palabras revelan una confianza personal que permite pensar que conocía aspectos íntimos de la vida de Juan.

Esa cercanía también tuvo una dimensión profesional. En 1964, Juan participó en las gestiones relacionadas con la presentación de dibujos de Gregorio Prieto y Federico García Lorca en el contexto de la Feria Mundial de Nueva York. Escribió asimismo sobre los dibujos lorquianos expuestos, en un texto que Gregorio incorporaría posteriormente a Lorca y su mundo angélico.
Desde Nueva York, en noviembre de 1965, Juan escribía al pintor para comunicarle la repercusión alcanzada por aquella exposición:
La observación resulta significativa: incluso entonces, la figura de Federico despertaba una atención extraordinaria, capaz de eclipsar otras manifestaciones artísticas.
Sin embargo, la memoria de Lorca era solo uno de los muchos intereses que compartían Juan y Gregorio. Su relación también estuvo marcada por la pintura, la poesía, la defensa del patrimonio y una constante curiosidad intelectual.
Una amistad conservada en el archivo
En octubre de 1960, Juan Ramírez de Lucas escribió en una tarjeta dirigida a Gregorio unas palabras que parecen condensar el sentido de su relación:

El molino, tan ligado al paisaje y a la obra de Prieto, y el ángel, símbolo del universo personal de Juan, aparecen aquí unidos como expresión de una amistad que también fue una colaboración cultural.
Aquella relación sobrevivió al paso de los años. Cuando Gregorio falleció en 1992, Juan le dedicó un artículo en ABC, titulado «En la muerte de Gregorio Prieto. La pasión pictórica», en el que recordó su trayectoria artística y las dificultades personales y sociales que habían acompañado su vida.
Hoy, las cartas, postales, poemas y escritos conservados en el Archivo de la Fundación Gregorio Prieto permiten recuperar esa historia desde la voz de sus protagonistas.
En un momento en que la figura de Juan Ramírez de Lucas vuelve a despertar interés por su relación con Federico García Lorca, tras la publicación de sus memorias y el estreno del documental La voz quebrada, de Manuel Menchón, estos documentos nos invitan a ampliar la mirada.
Porque detrás de aquel joven que conoció al poeta granadino existió también un crítico de arte, un escritor, un defensor del patrimonio y un hombre que encontró en Gregorio Prieto a uno de los grandes amigos de su vida.
Una trayectoria que merece ser conocida y valorada por sí misma.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Juan Ramírez de Lucas?
Juan Ramírez de Lucas (Albacete, 1917 – Madrid, 2010) fue crítico de arte, escritor y periodista cultural. Colaboró en ABC, Pueblo, Gaceta Ilustrada y Arquitectura.
¿Qué relación tuvo con Gregorio Prieto?
Lorca los presentó en Madrid en 1936. Tras la guerra perdieron el contacto y se reencontraron hacia 1950 en la calle de Goya. Desde entonces mantuvieron una amistad de más de cuarenta años, con proyectos comunes como la defensa de los molinos de viento de La Mancha y la exposición de dibujos de Prieto y Lorca en la Feria Mundial de Nueva York.
¿Qué escribió Ramírez de Lucas sobre la obra de Gregorio Prieto?
Entre otros textos, el ensayo mecanografiado Cinematografía en la pintura de Gregorio Prieto, que analiza obras como Sueño en la orilla o Danza del espectro marinero desde el lenguaje del cine, y el artículo «En la muerte de Gregorio Prieto. La pasión pictórica», publicado en ABC en noviembre de 1992.
¿Dónde se conserva su correspondencia con Gregorio Prieto?
En el Archivo de la Fundación Gregorio Prieto, que guarda cartas, tarjetas postales, notas y escritos de ambos. Investigadoras e investigadores pueden solicitar su consulta a la Fundación.
Fuentes documentales y bibliografía
Archivo de la Fundación Gregorio Prieto (AFGP)
Carta de Juan Ramírez de Lucas a Gregorio Prieto, abril de 1956.
Carta de Juan Ramírez de Lucas a Gregorio Prieto, 30 de mayo de 1957.
Carta de Juan Ramírez de Lucas a Gregorio Prieto, 15 de junio de 1958.
Tarjeta de Juan Ramírez de Lucas a Gregorio Prieto, octubre de 1960.
Carta de Gregorio Prieto a Juan Ramírez de Lucas, 16 de septiembre de 1964.
Carta de Juan Ramírez de Lucas a Gregorio Prieto, Nueva York, noviembre de 1965.
Gregorio Prieto, borrador manuscrito sobre sus encuentros con Juan Ramírez de Lucas, s. f.
Gregorio Prieto, notas manuscritas sobre Juan Ramírez de Lucas, s. f.
Juan Ramírez de Lucas, Cinematografía en la pintura de Gregorio Prieto, mecanoscrito, s. f.
Bibliografía
Carrasco Castro, M.ª Isabel. Gregorio Prieto y la idea de Grecia. Estética y Teoría del Arte en torno a la visión de lo griego. Trabajo de investigación para el DEA, dir. Ana María Leyra Soriano. Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2005.
Cervantes Saavedra, Miguel de. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Ilustrado por Gregorio Prieto. 2 vols. Desclée De Brouwer, Bilbao, 1976.
Corredor-Matheos, José. Gregorio Prieto. Fundación Gregorio Prieto, Valdepeñas, 1998.
García-Luengo Manchado, Javier. Gregorio Prieto. Vida y obra (1897-1992). Fundación Gregorio Prieto, Madrid, 2016, edición electrónica.
Muñoz Sánchez, Óscar (comisario). Gregorio Prieto. Arte Gráfico. Fundación Gregorio Prieto, Madrid, 2009.
Ramírez de Lucas, Juan. «En la muerte de Gregorio Prieto. La pasión pictórica». ABC, 15 de noviembre de 1992, p. 62.
Ramírez de Lucas, Juan. Recuerdos. Breve historia de un amor. Edición de Christopher Maurer y Víctor Fernández. Seix Barral, Barcelona, 2026.
Treviño Avellaneda, Carlos. Las fuentes grecolatinas en la iconografía homoerótica de la obra de Gregorio Prieto. Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 2016.
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Museo Gregorio Prieto
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