En la imagen aparece una fotografía en blanco y negro tomada en el exterior. En primer plano se ve a un hombre joven, identificado como Gregorio Prieto, sentado o ligeramente inclinado mientras pinta. Viste una camisa clara de manga larga y una corbata a rayas oscuras y claras. Su cabello es corto y peinado hacia atrás. Sostiene varios pinceles en una mano y otro pincel en la otra, que extiende hacia el frente, como si estuviera trabajando sobre un lienzo o soporte fuera del encuadre. Su expresión es seria y concentrada, y mira directamente hacia la cámara. El fondo muestra el entorno del Parque del Retiro de Madrid, con árboles de troncos oscuros y follaje difuso, creando una atmósfera natural y sombreada. La profundidad de campo es reducida, por lo que el paisaje aparece desenfocado, destacando la figura del pintor. La fotografía, fechada entre 1918 y 1919, transmite un momento de trabajo al aire libre, con luz natural suave y un encuadre que centra la atención en la acción de pintar y en la figura del artista.